Historia del vecindario
El Hotel Aranjuez se localiza en el Barrio Aranjuez. Este barrio forma parte del distrito El Carmen y limita al norte con el Río Torres, al este con la Calle 25, al oeste con la Calle 15 y al sur con avenida 3.
El Barrio Aranjuez fue fundado en el año 1882 por el español Juan Aranjuez de España. Si bien en su origen se caracterizó por alojar familias de origen burgués, hoy día constituye un barrio urbano donde reside, primordialmente, clase trabajadora. Al caminar por los alrededores del Barrio Aranjuez, nuestros huéspedes tendrán la experiencia de entremezclarse en el quehacer de las familias que lo habitan y el de todos aquellos que llegan para ser atendidos en el Hospital Calderón Guardia. Encontrarán, además, multitud de estudiantes que acuden a las dos universidades y el colegio localizados a dos cuadras del Hotel Aranjuez.
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El Barrio Aranjuez está relacionado, históricamente, con una serie de hechos transcendentales en la generación de servicios básicos que fueron determinantes en el desarrollo y consolidación de nuestra capital. La Estación del Ferrocarril al Atlántico, la Aduana Principal, la Casa de Moneda, los tanques de captación de agua y el Hospital Calderón Guardia formaban un complejo de edificaciones que se encontraban dentro de los límites originales del Barrio Aranjuez.
La primera planta de energía eléctrica, inaugurada el 9 de agosto de 1884, fue construida en la esquina suroeste del Hospital Calderón Guardia. Con esta iluminación, que consistía en 25 postes de luz, San José se convirtió en la tercera ciudad en el mundo y la primera en Latinoamérica en tener electricidad, antecedida solamente por París y New York. Inicialmente, “el servicio de alumbrado se ofrecía en la calle de la Estación” al Atlántico, “hasta la Iglesia del Carmen y de ahí cruzaba hasta el Parque Central, para extenderse a otros puntos de la cuidad”. Gracias a la energía generada por la rueda Pelton instalada en el Barrio Aranjuez por Manuel V. Dengo y Luis Batres “ en 1892, se estableció el alumbrado eléctrico del sistema incandescente para las casas de habitación”.
Los tanques de captación que alimentaban la cañería de hierro con la que se dotó de agua a la ciudad de San José se ubicaban en el Barrio Aranjuez. Esta obra fue inaugurada el 25 de octubre de 1868.
La Estación del Ferrocarril al Atlántico tuvo una importancia vital en el desarrollo de nuestra capital. El tráfico de mercancías proveniente del exterior y del interior del país así como las principales vías de comunicación con el exterior y entre las ciudades del Valle Central se concentraba en la Estación al Atlántico. El ferrocarril que unía a San José y Limón, así como el tranvía del “sistema “trolley”, que datan del año 1899, partían de esta Estación.
La Calle de la Estación, -tiempo después bautizada “Avenida de las Damas”-, comprendió el tramo entre la Estación del Ferrocarril al Atlántico y el Parque Morazán . Por su ubicación, constituyó el vestíbulo de entrada de la ciudad de San José y el centro de reunión social de la burguesía. Parques como el Nacional, el Monumento a los Héroes de 1856, -inaugurado el 15 de setiembre de 1895-, puentes, escalinatas, aceras y muros son “fieles representantes de una época de apogeo de San José de finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX”. El Paseo o Avenida de las Damas fue declarado de interés cultural el 19 de mayo de 1994.
La Antigua Aduana, inaugurada en 1891, complementaba los servicios brindados por la Estación al Atlántico. “La antigua aduana era utilizada para el bodegaje, registro y despacho de las mercancías que entraban al país por el ferrocarril al Atlántico”. Este edificio de 4160 metros cuadrados construidos totalmente en ladrillo constituye “uno de los edificios más grandes del SXIX conservados en la ciudad” de San José. Actualmente, la Antigua Aduana se ha convertido en un centro de arte y cultura que le invitamos a visitar.
La Casa de Moneda de Costa Rica, también formó parte del complejo Aduana Principal-Estación del Ferrocarril al Atlántico. La Casa de la Moneda, ubicada inicialmente frente a la Estación, a partir de 1917 y hasta su cierre en 1949, ocupa el recinto que aloja el Teatro de la Aduana, ubicado al costado este de la Aduana Principal. Este edificio que forma parte de nuestro patrimonio histórico, constituye “un galerón de estructura metálica y láminas de zinc en sus paredes”.
El desarrollo del Barrio Aranjuez se ve marcado por todos estos factores que atrajeron hacia su territorio una gran cantidad de familias, especialmente tras el terremoto de Cartago en 1910. El Señor Luis Llach Llagostera, diseñador y arquitecto del Palacio de Correos fue uno de los distinguidos personajes que vivió en el Barrio Aranjuez. El instaló la Sala de Cine Eloisa. En 1925, Santiago Sabatino construyó el Cine Trípoli. En los años 50, Santiago Durán instaló el Cine Aranjuez en un edificio que limita al norte con el Hotel Aranjuez. Este edificio alberga en la actualidad unas oficinas administrativas de la Caja Costarricense del Seguro Social.
La Iglesia Santa Teresita, inaugurada en 1920, consolidó el Barrio Aranjuez como uno de los de mayor atracción poblacional de la burguesía. “Esta iglesia, diseñada por el arquitecto José María Barrantes, es uno de los mejores exponentes del estilo neoclásico en nuestro país, con una planta basilical de tres naves, columnas de orden corintio y jónico y ventanas con tímpanos. Para la construcción se empleó una innovación tecnológica, concreto armado y una estructura importada de Bélgica”. La Iglesia Santa Teresita fue declarada e incorporada al Patrimonio Histórico Arquitectónico de Costa Rica el 18 de febrero de 1999.
En 1939, se inicia la construcción de una casa cuna “al costado norte de los antiguos tanques de agua potable que abastecían la cuidad de San José”. Esta construcción, que tuvo que detenerse por falta de fondos, fue el cimiento del primer hospital del Seguro Social. En 1942, durante el gobierno del Dr. Calderón Guardia, se traspasó a la recién creada Caja Costarricense del Seguro Social, el terreno y lo construido hasta ese momento en ellos. “La construcción del edificio de dos pisos se finalizó totalmente en 1945 y se le llamó “El Policlínico del Seguro Social””. Desde entonces, las construcciones, remodelaciones y compra de terrenos aledaños por parte de la Caja Costarricense del Seguro Social no han cesado y con ella la transformación total “de la fisonomía del barrio Aranjuez”. Gran cantidad de casas se demolieron y muchas otras se convirtieron en clínicas y despachos médicos, o bien fueron compradas o alquiladas para fines comerciales - sodas, restaurantes, fotocopiadoras, farmacias, etc.-. En 1952, el Policlínico, tras una remodelación que hace aumentar su número de camas a 200 cambia su nombre a “Hospital Central”. Finalmente, “el 7 de noviembre de 1972 en una ceremonia oficial se le cambió el nombre de Hospital Central por el de Hospital Rafael Angel Calderón Guardia. Con ello se le hacía un merecido homenaje al ex presidente de la República, creador del Seguro Social y propulsor de la reforma social costarricense que incluye la promulgación de las garantías sociales y la redacción del primer Código de Trabajo”. El 31 de diciembre del 2003 se declara como patrimonio histórico arquitectónico el “edificio original, espacios abiertos comprendidos entre la Torre Médica al norte y hacia los tanques de la cañería al sur, y la plaza de acceso al hospital en su costado oeste”. Esta edificación original fue diseñada por el arquitecto José María Barrantes y consta de “dos plantas construidas en cemento armado y en “lenguaje art-deco””.
Lo invitamos a efectuar un recorrido por el Barrio Aranjuez para disfrutar de todas estas atracciones de carácter histórico.